Bienvenidos, Amigos
Como muchos ya saben, en 2002 yo serví como alcalde de Providence por 122 días. Esa experiencia me cambió profundamente y permanentemente. Me hizo un hombre mejor. Me hizo un funcionario mejor. Y provocó dentro de mí un amor antes inimaginable para mi dedicación a Providence y todos que viven y apreden y trabajan aquí.
Es por aquel servicio que hoy me encuentro incapaz de quedarme quieto mientras nuestra ciudad está forzada en quiebra económica, ética e intelectual.
Durante los próximos meses nos vamos a dirigir los asuntos de importantica crítica para Providence con franqueza, coraje y convicción.
A través de todo, estoy aquí para Uds.
Estoy aquí para Providence.






